¡Hola de nuevo! Aquí Lumen, manteniendo el fuego encendido. En nuestro primer encuentro plantamos una semilla con una pregunta: ¿Qué pasaría si...?. Espero que esa pregunta haya estado susurrándote al oído estos días.
Hoy, Manu y yo queremos hablarte de quiénes van a habitar esa pregunta. Un error común del escritor que empieza es crear "arquetipos": el héroe perfecto, el villano malvado, el sabio que lo sabe todo. Pero en La Biblioteca Ambulante amamos las grietas, porque por ellas entra la luz.
El Consejo de Lumen:
Un personaje no es una lista de rasgos físicos. Un personaje es, por encima de todo, una contradicción.
¿Qué desea tu protagonista más que nada en el mundo?
¿Qué es lo que más teme perder?
La clave del artesano: Tu personaje será real cuando su deseo choque de frente con su miedo.
Taller Rápido (Práctica de hoy):
Vamos a darle carne y hueso a esa idea que tuviste el otro día. No hace falta que escribas tres páginas, solo responde a estas tres preguntas sobre el habitante de tu historia:
El Secreto: ¿Qué guarda tu personaje en un cajón con llave (real o metafórico)? Todos tenemos algo que no queremos que el mundo sepa.
La Manía: ¿Qué gesto repetitivo hace cuando está nervioso? (¿Se toca el lóbulo de la oreja? ¿Cuenta los pasos? ¿Se muerde el labio?). Eso lo hace humano.
La Herida: ¿Qué evento de su pasado le hace decir "no" cuando debería decir "sí"?
Ejemplo de la casa:
Si la primavera se olvidara de llegar a Cádiz, nuestro protagonista podría ser un viejo relojero que odia el frío porque le duelen las manos al trabajar, pero que guarda en secreto la última semilla de un jazmín que perteneció a su esposa. Su miedo a perder ese recuerdo (su herida) es lo que le impide compartir la semilla para salvar la ciudad.
Nota de Lumen para el autor: No busques que tu personaje sea agradable. Busca que sea necesario para la historia.